Todos recordamos retos como el “Mannequin Challenge” o el del cubo de agua helada para concienciar de la enfermedad ELA. Participaron muchos famosos en todo el mundo y se hicieron virales por su labor social y de concienciación.

En cambio existen otros retos en la red que pueden ser peligrosos e incluso mortales. Retos que todos los padres deberían conocer ya que los menores y adolescentes son los más susceptibles de caer en estos “juegos”. No debemos olvidar que el cerebro adolescente todavía se está desarrollando. La parte del cerebro encargada del pensamiento racional, la corteza prefrontal, no se desarrolla totalmente hasta más o menos los 25 años. Es por ello que son más impulsivos y tienden a actuar antes de pensar en las consecuencias.

Algunos de estos retos son:

Ballena azul (Blue Whale): Desafío ruso que incita a niños y jóvenes al suicidio. Consiste en realizar 50 pruebas, una cada día. La última prueba consiste en tirarse desde un edificio muy alto de más de 5 plantas.

MOMO: Reto viral japonés, surgió cuando un usuario de Facebook puso en su perfil un número de teléfono junto a una imagen perturbadora de una mujer con los ojos salidos y patas de gallina en vez de brazos. El reto consiste en agregar el número de teléfono al Whatsapp e intentar conversar con este ente que se supone es MOMO. Se comenta que nadie sabe quien está detrás del supuesto número, lo cierto es que el riesgo es real, ya que al agrega a la persona que se esconde detrás de la imagen, éste puede buscar información a través de Google de la persona que agrega a MOMO mediante su número de teléfono y obtener información relacionada con las redes sociales de la víctima. Podría robar datos, extorsionar a la víctima o incluso hacerle algún daño físico.

El juego de la asfixia: Consiste en restringir el paso de oxígeno al cerebro hasta lograr que el individuo se desvanezca, caiga al suelo, convulsione y quede en total estado de confusión. Las consecuencias de este reto pueden llegar a ser fatales.

Balconing: Este reto es, quizás, el más conocido. Se trata de lanzarse a una piscina desde un balcón o terraza. Arriesgando la integridad física e incluso la vida por superar a otros. Cada año se contabiliza alguna muerte a causa de este reto.

Train surfing: Juego extremo en el que el objetivo es grabarse mientras se viaja por fuera de un tren. Sujetándose en los costados, debajo de las ruedas, en el techo…

Vodka en el ojo: Consiste en verter vodka dentro del ojo por la creencia de que el alcohol llega antes al torrente sanguíneo a través de las venas oculares. El objetivo: emborracharse lo más rápido posible. Puede provocar inflamación y coagulación de los vasos sanguíneos oculares.

Knockout: Consiste en atacar a un peatón cualquiera por la calle, golpearlo y dejarlo inconsciente mientras se graba.

Reto de la canela: Tragar una cucharada de canela con el objetivo de expulsarla por boca y nariz, una acción llamada “el aliento del dragón”. El problema es que al consumir esta especia sin ningún líquido y de manera acelerada, provoca daños en los pulmones y otros órganos.

Neknomination: El objetivo es emborracharse con licor, realizar alguna acción peligrosa y luego retar a otra persona a hacerlo. Una competición para ver quién supera a quién. Fue muy popular hasta que varias personas fallecieron por su causa.

Ice and salt Challenge: Consiste en poner sal en la piel para luego presionarlo con hielo. La combinación produce una reacción química que hace descender la temperatura del hielo provocando quemaduras de segundo y tercer grado.

Reto del fuego: Este reto consiste en rociarse alcohol por el cuerpo y prenderse fuego cerca de una piscina o bañera para poder apagarlo pronto. Varios jóvenes han sufrido quemaduras graves.

Condom Challenge: Arrojar sobre la cabeza  un condón lleno de agua. Al no romperse, la cara se queda atrapada dentro del condón como si fuera una pecera. Es como ponerse una bolsa de plástico y asfixiarse solo.

La lista es interminable, más teniendo en cuenta que cada día aparecen retos nuevos en las redes sociales.

Y todo esto… ¿para qué? El único objetivo de estos retos, por absurdo que parezca, es tener más likes o seguidores en la red.

¿Qué pueden hacer los padres ante esto?

Como siempre decimos lo más importante es la comunicación y el dialogo. Explicarles los riesgos que estos retos tienen  y que incluso se pueden enfrentar a la muerte.

Conocer las aplicaciones que se han descargado y los contenidos a los que acceden.

Enseñarles que deben tener cuidado a la hora de dar información personal a desconocidos.

Hacer preguntas sobre las tendencias en el colegio, amigos y nuevas modas. Es fundamental conocer para poder aconsejar.

Si sospecha que tiene interés por participar en algún reto, primero intente dialogar, plantee preguntas que le hagan razonar y ver las consecuencias y peligros.

En el caso de se descubra que alguien ha propuesto un desafío que pudiera resultar peligroso para niños y adolescentes,  comunicarlo en la red social o el espacio correspondiente. Y, si fuera necesario, denunciarlo a la policía.

Trabajar la autoestima, que aprendan que a gestionar la opinión de los demás, y no llevar a cabo ciertas acciones para conseguir más likes.