Recientemente hemos escuchado noticias como la prohibición por parte del parlamento francés de los teléfonos móviles en los colegios o las afirmaciones del juez Emilio Calatayud sobre la edad idónea para que los niños tengan su primer teléfono, que la sitúa a partir de los 14 años.

Según el INE los niños españoles suelen tener el primer móvil antes que cualquier niño europeo. Es el regalo estrella en la comunión. ¿Realmente es buena idea que un niño tenga móvil con nueve años?

El 40% de los menores de 12 años con móvil reconoce hacer un uso excesivo de él, siete de cada diez niños con 12 años tiene móvil –cifra que asciende hasta el 94% en el caso de los niños con 15 años–, y el 40% reconoce abusar de él, lo que deriva en un «aumento de los menores atendidos por uso problemático de las TIC».

A menudo vemos también niños pequeños jugando con el móvil totalmente hipnotizados por la pantalla, mientras los padres disfrutan de esos momentos de «paz»…

Pero…¿por qué limitar el acceso de los niños a los móviles o tabletas?

1- Desarrollo cerebral de los niños

Un desarrollo cerebral causado por la exposición excesiva a las tecnologías, puede acelerar el crecimiento del cerebro de los bebés entre 0 y 2 años de edad, y asociarse con la función ejecutiva y déficit de atención, retrasos cognitivos, problemas de aprendizaje, aumento de la impulsividad y de la falta de autocontrol (rabietas).

2- Retraso en el desarrollo del niño

El excesivo uso de las tecnologías puede limitar el movimiento, y consecuentemente el rendimiento académico, la alfabetización, la atención y capacidades.

3- Obesidad infantil

El sedentarismo que implica el uso de las tecnologías es un problema que está aumentando entre los niños. Obesidad lleva a problemas de salud como la diabetes, vasculares y cardíacos.

4- Alteraciones del sueño infantil

Los estudios revelan que la mayoría de los padres no supervisan el uso de la tecnología a sus hijos, en sus habitaciones, con lo que se observa que los niños tienen más dificultades para conciliar el sueño. La falta de sueño afectará negativamente a su rendimiento académico.

5- Enfermedad mental

Algunos estudios comprueban que el uso excesivo de las nuevas tecnologías está aumentando las tasas de depresión y ansiedad infantil, trastornos de vinculación, déficit de atención, trastorno bipolar, psicosis y otros problemas de conducta infantil.

6- Conductas agresivas en la infancia

La exposición de los niños a contenidos violentos y agresivos, puede alterar su conducta. Los niños imitan todo y a todos. Así que hay que vigilar el uso y la navegación de los niño en móviles o tabletas.

7- Falta o déficit de atención

El uso excesivo de las nuevas tecnologías puede contribuir a déficit de atención, disminuir la concentración y la memoria de los niños, gracias a la gran velocidad de sus contenidos.

8- Adicción infantil

Cada vez que los niños usan dispositivos móviles, se separan de su entorno, de amigos y familiares.

9- Demasiada radiación

La OMS,  clasifica los teléfonos móviles como un riesgo debido a la emisión de radiación. Los niños son más sensibles a estos agentes y existe el riesgo de contraer enfermedades como el cáncer.

10-Sobreexposición

La constante y sobreexposición de los niños a la tecnología les hacen vulnerables, explotables y expuestos a los abusos.

Todo esto puede resultar muy alarmante. Pero está claro que las nuevas tecnologías han venido para quedarse en nuestras vida, y debemos hacer de ellas el uso más racional posible desde niños. Pero sobre todo tener en cuenta que  nunca podrán sustituir los momentos de juego con los hermanos, amigos y padres o la lectura de un libro.