En numerosas ocasiones, el empresario se encuentra en una situación de pérdida patrimonial, de oportunidad de negocio o de resultados operativos, contemplando la misma como algo sobrevenido y con lo que ha de convivir.

No obstante, en muchos casos, se trata de sucesos acaecidos como consecuencia de actuaciones de terceros que provocan una merma en la cifra de negocio, en los resultados o en el propio patrimonio, tanto personal como empresarial.

Es entonces, cuando hay que considerar la posibilidad de que esta situación negativa sobrevenida proceda de actuaciones por incumplimiento, dolo o negligencia, contractual o no, de terceros, ya sean otras empresas, trabajadores o los propios accionistas.

En la mayoría de los casos el empresario puede entender el perjuicio causado que se aprecia de forma fácilmente visible, como son los daños causados por rotura de maquinaria, desaparición de fondos o cualquier otro perjuicio de carácter material. Es lo que corresponde con el daño emergente,  es decir, nos referimos en este caso  al daño o pérdida real y cuantificable sufrida.

Sin embargo, hemos de considerar otra figura, que aparece conjunta e inseparablemente en la mayoría de las ocasiones y que no es tenida en cuenta, por ser de más compleja cuantificación. Se trata del lucro cesante,  que es el perjuicio causado por las ganancias dejadas de percibir en el futuro, y que no se produciría caso de no haberse dado el hecho causante.

Este efecto indemnizatorio viene recogido en el art 1101 c.c. ”Quedan sujetos a la indemnización de los daños y perjuicios causados los que en el cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de cualquier modo contravinieren al tenor de aquéllas.”

Por consiguiente, ante cualquier forma de daño patrimonial, consistente en la pérdida de una ganancia legítima presente o futura ha de considerarse la reclamación del resarcimiento de la misma por parte del causante.

En Gonzalez Perez contamos con un equipo multidisciplinar compuesto por letrados y peritos económicos que podemos asesorarle en cualquier tipo de reclamación por pérdidas, así como conceptos indemnizables producidos por un daño emergente, así como la cuantificación del lucro cesante.