Recientemente hemos conocido un caso de una «idol» en Japon. Los idols son artistas adolescentes idolatrados en Japón, donde el fenómeno fan se lleva al extremo. Es común conocer casos en los que los idols han denunciado casos de  acoso por lo que suelen cuidar mucho lo que publican en Internet.

En el caso concreto de esta chica, fue agredida por su acosador porque consiguió  localizarla por lo que reflejaban sus ojos en una foto sacada en una estación cercana a su casa. En la foto no había carteles, edificios o cualquier otra cosa solo la cara de la victima.

Puede ser que este caso nos resulte un poco extremo, pero lo que debemos tener en cuenta es que es real y que perdemos en control de lo que publicamos en la red, aunque lo borremos queda registrado en los servidores de la red social y cualquiera que lo haya visto puede hacer uso de esa información.

Lo que queda claro con este caso es la inseguridad que ocultan las fotos y post que se suben a redes sociales. Pueden ser fotos de los pequeños que luego sean utilizadas por pederastas. Fotos de un viaje que indica a un ladrón que la casa está vacía… Incluso delitos de phishing  o suplantación de identidad.

Que debemos tener cuidado con lo que publicamos en Internet no es un consejo nuevo. Ya hemos insistido muchas veces en el riesgo que tienen ciertas conductas en la red. Pero debemos insistir en una serie de consejos:

  • No aceptar a desconocidos como amigos, si no se está seguro. Puede ser un perfil falso.
  • No es conveniente compartir gustos y preferencias en la red.
  • Ser muy cauto con lo que se publica.
  • Si compartes toda  tu vida en redes sociales te expones a que sepan en todo momento lo que estás haciendo, con quien y dónde…
  • Si subes imágenes personales comprometes tu privacidad y la de otras personas, pudiendo derivar en casos de ciberacoso.