Los padres de los llamados nativos digitales tienen la doble e importante tarea de educarse para poder educar. Intentaremos ofrecer unas breves pautas que sirvan como guía para ofrecer a los niños una experiencia sana y segura en la red.

Es frecuente que los padres sientan que los niños saben más de informática que ellos, y es normal mientras los menores nacieron nativos digitales los padres han incorporado este hábito ya en la edad adulta. No obstante esto no significa que los niños deban tener el control de los equipos informáticos que haya en la casa. La costumbre en el uso de internet, no es lo mismo que el conocimiento profundo de las tareas realizadas. No es necesario que los padres sepan más que los niños de lo que existe en la red. Sin embargo, el adulto debe mantener el control, y sentarse junto a los niños para informarse de las cuestiones desconocidas, generar un ambiente de colaboración y, sobre todo, ser paciente.

¿Qué hacer y a qué edad?

Hasta los 10 años

  1. “Acompáñelos en sus primeras experiencias en la web”

 Asegúrese de estar presente en sus primeros pasos. Los primeros contactos del niño con Internet son una buena oportunidad para sentarse con ellos y guiarlos durante esa nueva aventura.

  1. “Defina condiciones para el uso de Internet”

En primera instancia, se deben establecer las reglas para la utilización de Internet en el hogar. Supervisar la cantidad de horas y fijar horarios permitidos, son buenas prácticas para esta medida.

  1. “Sea un buen ejemplo”

Los niños normalmente toman el reflejo de los padres en su comportamiento, sea en línea o no. Si los demás miembros de la familia mantienen una conducta positiva, ésta se transmitirá inmediatamente al niño.

De 11 a 14 años

  1. Utilice herramientas de Control parental”

Aproveche la tecnología existente y utilícela a su favor. Las herramientas de control parental permiten bloquear sitios que contengan material potencialmente ofensivo. En algunos casos se puede impedir el acceso a determinada categoría de páginas.

  1. “Enseñe a no compartir información que pueda identificarles”

 Es importante aclarar a los niños que en el mundo virtual, no todas las personas son amigos y que algunos podrían hacerles daño. Por lo tanto, es clave no compartir información como: dirección, teléfonos, instituciones a las que asisten, etc. A su vez, el niño debería estar debidamente autorizado por sus padres, antes de compartir fotos familiares en Internet.

  1. “Mantenga abierto el diálogo”

Fomente una comunicación con sus hijos acerca de lo que ven en Internet. Procure ubicar el equipo en un lugar común de la casa donde pueda estar bajo su supervisión y no en su dormitorio.

  1. “Informar los acosos inmediatamente”

El ciberacoso (cyberbullying en inglés) es la manifestación de los acosos personales a través de Internet. Sus efectos, de igual manera que los acosos fuera de la web, dañan al niño psicológicamente de forma recurrente y repetitiva. Por eso, se debe orientar a que el niño informe a sus padres inmediatamente, en caso de ocurrencia de este tipo de agravios.

  1. No todo lo que se ve en la red es cierto”

Los hijos deben ser conscientes de que no toda la información que se distribuye en la web proviene de una fuente fiable. Hoy por hoy, en Internet, es muy fácil obtener un espacio para poder publicar opiniones. Por ende, se debe ser muy cuidadoso a la hora de recurrir a esos contenidos

Cinco buenas prácticas para los padres

  1. Asigne un usuario al niño. Es la única forma eficiente de controlar sus actividades en Internet. El rol de administrador de un sistema debe ser siempre de un adulto.
  2. Mantenga actualizado su antivirus y su herramienta de control parental.
  3. Monitoree el historial de navegación. Si el mismo es eliminado, es un buen motivo para tener una charla.
  4. Controle la cámara web, y asegure que la misma está desconectada mientras no se la deba utilizar.
  5. Revise las configuraciones de las redes sociales del niño.Un muro de Facebook compartido públicamente, sin limitaciones, puede ser un riesgo para la integridad del joven.

En conclusión decir que denegar el acceso a las tecnologías no es una solución posible. Son parte del día a día de los niños, y cada vez son más importante. Los padres no pueden dar la espalda a esta realidad y tienen que ser parte activa en todo momento. Un desconocimiento de Internet puede ser un peligro para el menor y está en manos de los adultos ayudarles.